Delante de los operadores de Wall Street, Axel Kicillof pronunció las dos palabras que tenía pensadas: “el dólar está sobrevaluado”.
A los 15 minutos los operadores estaban enviando mensajes a sus oficinas: “el candidato opositor a Milei va a devaluar si llega al gobierno”.
Después, los que acompañaban al gobernador: “No dijo devaluación”.
Para ellos no se necesita ser tan explícito en estos temas.
Resultado buscado: meses antes de las elecciones, si las encuestas son muy parejas, la corrida sobre el dólar es más importante que el año pasado.
El mercado siempre se adelanta a lo que puede suceder.
El efecto buscado por el gobernador: funcionó.
